Una ciudad diseñada para los niños es una ciudad para todos (Tonnuci, 2005). Sin embargo, la ciudad contemporánea no es en este momento un lugar para todos. Paradójicamente la mayoría de los espacios urbanos dedicados a la infancia tampoco son espacios inclusivos ni lugares estimulantes para los niños.

El proyecto MICOS, Micro-intervenciones en centros escolares,nace como una práctica reflexiva para  transformar de forma sostenible y participativa espacios públicos de centros educativos (patios y accesos) en el que se han implicado diversos colectivos según el tipo de centro: familias, asociaciones de madres y padres de alumnos, equipos docentes, vecindario, artistas y técnicos.

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