Un proceso participativo no puede compararse a un proceso representativo, es decir, a una votación electoral. Los procesos participativos se centran más en aspectos cualitativos que cuantitativos. En nuestro caso, el objetivo era iniciar la recuperación de un espacio público, como son las plazas del conjunto histórico de Guía, mediante la interacción con la ciudadanía y los colectivos sociales, económicos y políticos. Informar, crear espacios de debate, recoger propuestas para hacer de este espacio singular un lugar atractivo, accesible y útil. Y por último, deliberar a través de una consulta, qué idea realizada por técnicos cualificados, arquitectos y paisajistas, y basada en las propuestas recabadas en los encuentros realizados, permitiría recuperar las plazas y su carácter identitario, singular y neurálgico en la ciudad futura.

Sin embargo, era importante contar con un respaldo ciudadano que validara y legitimara la consulta realizada en el concurso de ideas. En procesos participativos similares, véase por ejemplo la votación realizada en Madrid y promovida por su ayuntamiento para la remodelación  de 11 plazas de la ciudad, se estimó que si una propuesta era votada por 1% de la población con derecho a voto, el resultado era vinculante para el ayuntamiento. El resultado fue que un 1,7 % de los vecinos ejerció su derecho a voto, superándose entonces el mínimo establecido por el ayuntamiento. Otro proceso de consulta reciente y más cercano, pero de naturaleza distinta, y realizado por el ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, consistía en una consulta ciudadana puesta en marcha para decidir si se permitía fumar o no en la playa de Las Canteras. En este caso, votó el 1,3% de la población con derecho a voto, es decir 4.245 personas de las 329.741 personas que podían participar. Y el resultado fue vinculante: No se podrá fumar en la playa.

En nuestro caso, nunca se estableció en las bases del concurso que el resultado de la votación ciudadana tuviese carácter vinculante. Por lo tanto, no se estableció un mínimo de participación para validar el resultado del mismo.

Sin embargo, los resultados hablan por sí solos. La población  con posibilidad de voto en el concurso, mayores de 16 años residentes en el municipio, ascendía a un total de 12.460.

El número total de votos registrados fue de 628 lo que viene a representar un 5,04%.  La propuesta ganadora recibió un total de 464 votos, es decir, casi tres de cada cuatro votantes se decantaron por esta idea, un 73,89% de los votantes y un 3.72% del censo municipal con derecho a voto.

Un dato interesante y revelador es la edad de los votantes y la franja de edad que más ha votado. Los votantes con 48, 39 y 29 años son los más numerosos mientras que la franja de edad que concentra mayor número de votos es  46-50 años, 26-30 y 51-55, consecutivamente.

Un dato que avala el interés que ha suscitado el concurso de ideas es el número de visitas registradas a la entrada de esta web que ilustraba las propuestas de los tres finalistas. Entre el lunes 11 de diciembre, día que se abrió la consulta y votación de las propuestas finalistas y el el lunes 18 de diciembre, día en el que se cerró, la página recibió un total de 6041 visitas, con una media de 755 visitas por día. Y entre todos los días, resalta el lunes 11, con un total de 1451 visitas registradas y visitas provenientes de hasta 7 países distintos.

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